Cosas de Mascotas

Mar 28

Cosas de Mascotas

@Juan_Zamo

Todos hemos tenido un momento en que hemos tenido que hacer cambios que se notan en casa. En este caso, hablo de mascotas.

En casa tenemos dos gatos, que llamamos “gordo” y “gorda”. Dos gatos que nos han acompañado durante 8 largos años.

Lucía en un principio, lo tenía como algo normal, nada especial, pues desde que nació, ella los ha tenido en casa.

Con el paso del tiempo, descubrimos varios problemas con ellos, pero el más significativo, era un problema que me a tañaba a mi directamente, y es que entre otras muchas alergias, desarrollé una alergia grave a los animales, concretamente a la proteína que tienen en el pelo, y justamente a perros y gatos entre otros. La situación se hizo insostenible, llegaba al caso que me afectaba tanto que estar en casa junto a ellos era un suplicio, así que durante mucho tiempo hemos estado buscándole un sitio acogedor y bueno para que pudieran estar, y al fin lo encontramos.

Pero esto, que parece fácil, no lo es, y más aun, como explicarle a Lucia este caso, y decirle que tenemos que llevar a los gatitos a otro sitio, ella que no los tiene como algo especial ni algo insignificante, pues para ella ya estaban ahí cuando ella llegó, y son unos más de la familia.

Se lo explicamos, y ella lo asimilo bien. Le explicamos que papá se pone malito con los pelos de gordo y gorda, y tenemos que llevarlo a un sitio donde no hagan “daño” a papá.

Durante varios días la preparamos, y llegó el día de la despedida. Creo que ella no sabía muy bien cómo manejar la situación, así que ni se puso triste, ni tampoco lo celebro. Solo hizo de tripas corazón y lo acepto.

Llevamos a los gatos a el campo de unos familiares, que les encantan los gatos, mi tía Teresa y mi tío Jesús. Llevamos a Lucía, por supuesto, para que vea como es la nueva casa de sus mascotas. Le gustó mucho. Vio que allí había otros gatos, además de otros animales de corral, y empezó a tomarse bien eso de que ya no tuviéramos a nuestras mascotas en casa, porque como le explicamos, estarán en otra casa, con otros gatitos para que jueguen y se lo asen bien.

Horas antes de emprender el viaje a casa de mis tíos, ella misma dijo que quería hacerse una foto con los gatos, para tenerla de recuerdo, aunque ella sabe, que cuando quiera verlos, no tiene más que decirlo, y iríamos a su nueva casa.

Cando volvimos empezó a hacer preguntas que su cabecita lógica manejaba, como, y ahora que no tengo mascota en casa ¿ qué tendríamos?, ¿es normal no tener mascotas?. Claro, para ella era extraño, pues no conocía otra cosa, pero le explicamos que no todos tienen mascotas. Los abuelos no tienen mascota, la tía Roció y la tata Zaida sí, pero la tía Pepi no… entonces ella pensaba que bueno… vale, es posible no tener mascotas, pero ¿ y si ella querría tener una? ¿cual podría ser?. Así que le prometimos que tendríamos una mascota que no afectaba la salud de papá, y aun estamos en ello, barajando la idea de tener un pececito, o un pajarito, ya veríamos.

Me alegra saber que ella tendrá en su recuerdo a los “gordos” y que la tecnología actual, nos permitirá tener fotos y videos, para que cuando ella sea mayor, vea cuáles eran sus primeras mascotas.

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