Fiestas Navideñas, 2015

Ene 08

Fiestas Navideñas, 2015

@Juan_Zamo

El cole para ella, ya es una rutina, pero como siempre, hay rutinas que se rompen con motivos de días señalados o momentos especiales, y claro, uno de ellos, no podía ser otro que las fiestas navideñas.

Este año, las he notado especialmente distintas con ella, ya que es más consciente de que está pasando. Empieza a conocer el significado de familia, de pasarlo bien entre amigos y conocidos, y de festejar las fiestas navideñas, como algo señalado. Aún, creo, que no es capaz de captar la mezcla de Navidad, año nuevo y reyes. Unas fiestas tan diferentes y tan juntas a la vez.

La navidad, especialmente, la navidad, la ha disfrutado, porque aunque hemos hecho cosas similares a otros años, en el colegio han empezado a iniciarla en las fiestas haciéndola partícipe de ella, con canciones, bailes y conociendo la navidad con su Papa Noel, el año nuevo como las fiesta donde todos se felicitan, y los reyes, que esta vez, han sido más concretos y digamos que sobrios. Menos muñecas, menos juguetes y más cosas útiles, aunque no nos vamos a engañar, tiene 3 años…. ha disfrutado de juguetes por su puesto, pero esta vez han sido más selectivos. Una bici de “mayores”, una muñeca patinadora, entre otros han sido los juguetes mas “adultos”.

Como digo, la Navidad la disfrutó, el año nuevo también, porque estuvo revoloteando con amigos en casa, pero claro, el día señalado fueron los reyes. Y es que con 3 años…. es de esperar.

Se acostó temprano, pues aunque como digo, ya sabe lo que se cuece, no tenía ese nerviosismo típico de todo niño el día que vienen sus majestades. Y claro, después de ver la cabalgata de reyes, cayó rendida tan temprano, que estaba ya despierta a las cuatro de la madrugada. Una prueba de fuego para nosotros, sus padres, que conseguimos ganar haciendo que se volviera a dormir. Al despertar, su cara se lleno de ilusión cuando su mama y yo le dijimos las palabras mágicas: “Han venido los reyes”. Empezó a ponerse nerviosa, así que se puso su indumentaria reglamentaria de reyes, pijama y batita, y bajamos al salón. Abrió la puerta y en su primera mirada al interior del salón, sus primeras palabras, como un grito de guerra fue “MI BICIIIIIII” y es que entre tantos regalos, en medio del salón estaba la tan esperada bicicleta de mayores, con pedales y cadena, con motivos de uno de sus películas preferidas, Frozen. Se lanzo directa a ella y se montó, como si fuera el único asiento de toda la sala. Montada en su silla, miro a su alrededor, y vio todos los obsequios de sus majestades, y se bajo rápidamente para ver que eran. Fue abriendo uno a uno y a cada uno, era un grito nombrando el regalo.

– ” Mira papá, el ordenador como tú”, “Mira mamá el juego de los monkies locos”, “Biiieeennn la muñeca patinadora!”

Su cara, su ilusión, desde que está en nuestras vidas, es el mejor regalo de reyes que he tenido. Ya vuelta a la normalidad el día siguiente.

 

En estos días, por desgracia, y bueno también por suerte, estoy trabajando, aunque lo hago fuera de casa a 300 kilometros, y no puedo disfrutar de ella y de sus juegos, pero espero ansiosos volver a casa el fin de semana para hacer lo propio con ella, ir a correr con la bici, jugar a los monos locos, en definitiva, disfrutar de mi mayor regalo no solo en estas fiestas, sino en los más de mil días que ella está en mi vida. Mi niña, mi VIDA.

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