Mi pequeña mujercita

Mar 03

Mi pequeña mujercita

@Juan_Zamo

 

Hemos empezado el año con muchísimo trabajo, que siempre es de agradecer.

Estos dos meses, me han demostrado que mi peque avanza cada día, y está desarrollando una capacidad increíble de independencia cognitiva.

Después de unas fiestas de reyes, que las entendió algo mas, y las vivió con algo más de ilusion (aunque creo que el año álgido será el que viene), la normalidad y la rutina llego a su pequeña vida.

He estado estos meses trabajando fuera y eso me hace ver su evolución mucho más fuerte, ya que al no poder verla de seguido, me doy cuenta de cambios que quizás de otra forma no podría.

Hoy de nuevo, ya estoy en casa, y me encanta fijarme en cosas de ella y apuntarlas en mi cabeza, analizarlas y disfrutarlas.

Es increíble la capacidad que está adquiriendo para elegir, preferir, decidir y razonar. Me encanta cuando difiere de mis decisiones, y lo hablo con ella. Por suerte, también está desarrollando una capacidad de entender y argumentar lo que le gusta o no, y pocas veces (no nunca) le da una pataleta y quiere las cosas a la fuerza.

Unas de las facetas que mas me gustan de ella es el juego. Cuando jugamos, ella quiere participación por parte de los que estén jugando con ella. Aun, quizás, no ha desarrollado esa postura de querer ganar siempre y demás, o quizás si, pero lo enfoca de una manera muy distinta a la que me esperaba. Todos los peques, o casi todos quieren ser el ganador, dejando ver su lado más posesivo, con el “mío mío”. No voy a decir que ella no, porque de vez en cuando, cuando no le interesa o no está muy metida en el juego lo hace como cualquier niño, pero una vez que está centrada en el juego, le puede su afán de jugar bien que el de ganar. Por ejemplo, cuando jugamos al salta pirata, un juego donde hay que ir metiendo espadas de colores en un barril, me encanta ver como distribuye las espadas de plástico, los colores, y guarda los turnos, el perder o ganar, es secundario, pero ella quiere jugar bien.

Y asi muchas cosas, como cuando le explicamos por qué mamá o papá tiene que irse a trabajar y no lo entiende, pero está abierta a un razonamiento. Lo escucha, valora, razón y decide. A veces decide aceptarlo, y otras no – jajajajaja- es una niña, eso nunca debemos olvidarlo, pero hoy y día a día, es menos “bebé” como dice ella, y eso hay que aceptarlo. Cada días es más mi pequeña mujercita.

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