Por donde lo dejamos…

Dic 04

Por donde lo dejamos…

@Juan_Zamo

La última vez que os hable de mi peque, fue de lo mucho que disfrutaba del verano, y es que fue en esa tiempo cuando tuve que irme a trabajar fuera de casa, y la vi muy poco.

Durante ese tiempo, hemos mantenido el contacto, claro está, por FaceTime, videoconferencias, teléfono, y cada 7 u 8 días la venia a ver, pero no era más de un día y medio lo que estaba con ella, y me volvía al trabajo.

Me he sorprendido bastante lo que cambia cuando no la tienes delante día a día. De repente, hace y dice cosas nuevas. Desarrolla un vocabulario más extenso, y hasta tiene sus ideas claras en cuanto a algunas cosas, como que ropa le empieza a gusta o que comida prefiere.

En mi ausencia, como no, y como todos los niños traen, han ocurrido algunos problemillas sin mucho por lo que preocuparse, pero que yo desde tan lejos, se me hacían un mundo, como por ejemplo, de repente, se puso a tartamudear, y aun hoy incluso lo hace, pero cada vez menos. Me preocupe a ver si era algo relacionado con que yo no estuviera con ella, pero no, es muy normal en niños y sobre todo cuando empiezan a charlotear como ella lo hace.

Las primeras veces que venía a verla, no era consciente que tenía que volver a irme, pero cuando ya hacia la 4 o quinta vez que ocurría, se lo olía, y se pegaba a mí como un imán, y como no, con un desenlace desolador cuando me despegaba de ella para partir de nuevo. Desde ese mismo momento, ya contaba los minutos que faltaban para volver a verla.

Bueno han pasado unos meses, pero ya he vuelto, y en este breve periodo de tiempo que estoy en casa, he acumulado varias cosas con las que poder distraer a mis lectores, así que me pongo manos a la obra.

Mientras, os dejo lo que me envió, y vi día a día hasta que volví a casa…

 

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