Las salidas a la calle

May 22

Las salidas a la calle

@Juan_Zamo

La puerta de casa se convierte en un umbral de seguridad.

 

Cuando tenemos que salir de casa, se convierte en toda una odisea. Por motivos de papeleo, tuvimos que salir más de una vez, además, con el agravante que no podíamos quedarnos en casa ninguno, pues teníamos que presentarnos en algunos sitios los dos personalmente. Así que nos armamos de valor, y con Lucia, solo con 4 días de vida, tuvimos que salir a formalizar todos esos trámites.

Si os soy sincero, los 2 primeros días vas inquieto. No sabes como le afectaran los ruidos, los humos, el sol, el viento.  Tranquilidad!. No le afecta ni mas ni menos que como a ti. El sol le molesta, la sombra puede darle frío y el viento es un coñazo. Es solo, sentido común.

Por suerte, nos hicimos con un carrito bastante cómodo y práctico. Un cochecito, que nos regalaron mis padres, pues era una gran ilusión de mi madre: regalar un carro a su primera nieta.

Como digo, un carro práctico es muy buena opción. En mi caso, el carro tiene 3 cambios; capazo para cuando es más pequeña, cuco para cuando quiera ir sentada un poquito mas mayor, y por ultimo, silla, que ya es para cuando sea mayorcita.  El chasis y las ruedas son robustas y plegables, y además, fácilmente plegables. Algo importante si no tienes un coche amplio. En el nuestro, un utilitario, cabe justo y a la perfección.

 

El capazo, cuco o silla, va detrás, enganchado a los cinturones de seguridad. Eso si, por favor, tened en cuenta que el que la silla vaya anclada no significa que el niño lo esté. En todo tipo de asiento para bebés, ya sea cualquiera de los 3 cambios, existen modo de “atar” al bebé, con unos cinturones pequeños dentro del capazo/silla en si. Parecen incómodos, pero son NECESARIOS! Queremos salvar al bebe, no al a silla, así que aunque parezcan incómodos, usadlas. Seamos responsables!

Hay que tener en cuenta que en un bebé, que come cada pocas horas, que llora para comunicarse. Con esto quiero decir que hay que tener paciencia. Asi que en las salidas, debes saber que pararas donde antes no parabas para darle de comer, que iras mas lento con el coche quizás, o que si llora por estar sucia, y tienes que meterte en algún sitio para cambiarla, debes hacerlo. Eso alarga el tiempo empleado en todas las cosas que has salido a hacer. Toma en cuenta el tiempo que echarás.

Tuvimos también que tener en cuenta las cosas de ellas. En mi caso, yo con ir vestido y llevar las llaves, casi me basta. Para ellas no es tan sencillo. En nuestro caso, Lucía cogió bien el pecho. Así, que a la hora de salir, debes tener en cuenta que la mamá lleve ropa cómoda y accesible al pecho, porque a la pequeña le puede entrar hambre en cualquier momento, y casi cualquier sitio tranquilo, intimo y discreto, es válido para darle de comer, creo. Así, que además de eso, teníamos que llevarnos los discos para cubrirse el pecho, gasas, pañales, y ropita para Lucía por si se mancha (que se manchará siempre, si no es en la toma, minutos después). Si, parece un jaleo, y casi lo es, pero no quiero ni pensar como sería en caso de ser biberones… la cantidad de cacharros que habría que llevarse. Supongo que más adelante lo descubriré.

No sé si tiene alguna base científica, pero cuando vamos en coche o la estamos paseando en su carrito, en un 90% se queda tranquila, hasta el punto de quedarse dormida. Parece que ese ajetreo y vaivén le relaja.

Aún no la hemos sacado con intención de que vea la calle tal cual, pero seguro que esos días lo va a disfrutar, tanto ella, como nosotros.

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