Los primeros días en casa

May 21

Los primeros días en casa

@Juan_Zamo

Al llegar a casa, estaba todo preparado.

 

Un par de meses antes del día esperado, habíamos montado la habitación de Lucía, que casi no le faltaba ningún detalle.

 

Recién pintada de beige y rosa, cambiador, cuna, repisas, un armario que yo mismo forré entero con motivos y colores infantiles, lleno de ropitas que nos habían ido regalando, o habíamos ido comprando según veíamos cosas por ahí, lámpara nueva de corazoncitos, cuadritos, etc etc. Ayxa se había ocupado de que no faltara de nada en la habitación de Lucía, y yo…..de hacer todo lo que se le ocurría a ella. Formamos un buen equipo y salió una habitación preciosa.

 

Al principio, nos pareció que el uso que le dábamos a la habitación no era ni la mitad de lo que imaginábamos, porque excepto para guardar la ropa, casi no usamos el dormitorio de la niña, pero….. poco a poco nos fuimos dando cuenta que sí, que su habitación es necesaria para cosas que nos fueron surgiendo.

 

Durante los primeros días, como nos dijeron en el hospital, no la bañamos mas que con una esponjita húmeda. Fuimos cogiéndole la práctica a los pañales, a cambiarle la ropa, notar cuando quiere tomar el pecho, cuando esta sucia y quiere que la cambiemos… Una cosa que no sabíamos y que usamos 2 o 3 a diario, son gasas. No sé si es normal o no, pero a cada toma, al acabar, se queda exhausta, y a los pocos minutos, empieza a echar 2 o 3 veces, lo que nos hace usar una gasa tras otra para casi todo; limpiarle la carita, evitar que manche el moisés, evitar que manche el cochecito, evitar que nos manche a nosotros…. Luego, su correspondiente eructo, y a dormir. Que buena vida!!

 

La parte burocrática del asunto es un jaleo importante. Cuando lo acabas no es para tanto, pero si vienes de nuevo, parece un rompecabezas. En el hospital debes pedir un papel, que debes entregar en otro sitio, para que se registre, que te den el libro de familia, y te den otro papel, que debes entregar en otro sitio para que le asignen un médico de cabecera, y con esos dos papeles, ir a otro sitio para que la madre pida la baja por maternidad, y el padre pueda también solicitarla…. Total, un montón de papeles, que repito, cuando acabas no es para tanto. Lo malo, es que todo esto, lo haces con tu pequeña a cuestas, y empiezas a saber que es tener una personita que depende de ti, y lo que cuesta hacer las cosas con esa responsabilidad. Es bonito y cansado a partes iguales.

 

En casa los días son un continuo descubrimiento de muchas situaciones Algunas te las imaginabas, otras las sabías, pero otras no tenías ni idea, como por ejemplo cuantísimos botones tiene un body, dentro, fuera, al lado, por abajo. Cuando ya has puesto 10 o 15, lo controlas, pero las primeras veces…. Me puse hasta nervioso!.

 

Con el tiempo, controlas casi todas las situaciones, pero intuyes que nunca sabrás cuantas mas aparecerán, y cuales controlaras y cuales no, pero todas, sabes que las tendrás que superar de una forma u otra.

 

Mi padre me dejo unas de esas frases que te acuerdas en estos momentos: “A cada llanto te parecerá un mundo, y querrás llevarla al médico por tonterías. Con el tiempo te darás cuenta de si llora por hambre, por sueño, porque esta sucia, etc, pero no te confíes, porque el día que abuses de esa confianza y llore por algo que creas que controlas, es el momento en el que realmente debes llevarla al médico, así que…… SUERTE ¡”

 

Ahora estaba en casa, con mi niña, la rutina iba apareciendo. La vuelta al trabajo asomaba sus orejas, y me entristecía saber que no iba a poder mimarla y cuidarla como hasta ahora, pero hasta entonces, aprovecharé cada momento.

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